
Nos deja una gran mama que marco un antes y después en CED Tandil
Acompañamos de todo corazón, a Nahara Del Pino y a toda su familia en este momento tan triste e irreparable.
Perder a una persona que dejó una huella tan profunda por su calidez, su presencia constante y su capacidad de abrazar a los demás es un dolor enorme. Que el legado que dejó Alejandra y la luz de su memoria sean un verdadero sostén y consuelo para su familia y seres queridos.
Nuestro más fraterno abrazo y sinceras condolencias para Nahara, su familia y quien tuvo el privilegio de ser allegada de Alejandra.


